Aunque parezca lo contrario esta imagen es al principio de la fiesta, aunque a alguna le faltaran manos para agarrar las copas del coctel de champan con el que obsequiaron a todos los invitados. Lo de Lola es de antes, nada que ver tampoco con las copas de coctel que dicen que tomo.
Unos cuantos se pusieron moraos de alitas de pollo, en esta falta el bueno de Mario que no le dio cuartel ni al pollo ni a los canapes de queso picon.
Dicen las malas lenguas que la fiesta duro hasta las 5.00H de la mañana, y que mas de uno subio a casa mas contento de lo normal.